¿Te preguntas por dónde empezar cuando buscas una rutina de cuidado de la piel adecuada para tu tipo de piel? Sigue nuestra sencilla rutina diaria para una piel más suave, tersa y saludable.
Limpiador: Los jabones cotidianos pueden ser duros e irritantes, así que elige un limpiador suave que se adapte a tu tipo de piel. Busca uno que mantenga el equilibrio normal del pH de tu piel y no dañe la barrera protectora natural.
Si tienes la piel grasa, busca un limpiador especialmente diseñado para no obstruir los poros (no comedogénico) y que regule el sebo. Limita la limpieza de tu cara a dos veces al día (por la mañana y por la noche) y, después de la limpieza, asegúrate de secar la piel con palmaditas. Evita frotar la cara con la toalla para asegurarse de no causar irritación.
Crema hidratante de día: Si tienes la piel seca, aplica crema hidratante mientras tu piel todavía está húmeda. Esto ayuda a atrapar la humedad y mantener la piel suave y tersa. Podría pensar que la piel grasa no necesita una crema hidratante, pero incluso si notas que tiene exceso de grasa, aún necesita hidratarse, incluso la piel visiblemente grasa aún puede carecer de humedad. Solo asegúrate de usar un suero hidratante no comedogénico y sin aceite, ya que esto significa que no obstruirá los poros.
Usar una crema o un suero hidratante diariamente con FPS es una excelente manera de asegurarse de una mayor protección solar. El FPS 30 es el valor mínimo para una protección diaria adecuada.
Filtro solar: Usar Filtro o protector solar regularmente puede ayudar a protegerte contra los radicales libres inducidos por la radiación UV, que pueden causar daños en la piel y el envejecimiento. Asegúrate de elegir un producto con protección UV de amplio espectro para protegerla tanto de los rayos UVA (que causan el envejecimiento) como de los rayos UVB (que causan quemaduras solares). Y recuerda, si bien la resistencia al agua ayuda a garantizar que su protector solar no se lave (o sude), la exposición prolongada al sol requiere varias aplicaciones del filtro solar, que se recomienda en áreas expuestas. La mejor protección contra el solar son los medios físicos (mangas largas, sombreros de ala ancha, anteojos oscuros y sombrillas de colores oscuros)
Crema hidratante de noche: Usar una crema hidratante nutritiva con ácido hialurónico antes de acostarse ayuda a mantener tu piel hidratada durante la noche y la dejará sintiéndose equilibrada y suave cuando despiertes para enfrentar el mundo. El uso de una crema hidratante de noche para el rostro y el cuerpo favorece que descanses mejor.
Cuidado del contorno de ojos: No olvides tratar el área del contorno de los ojos (párpados) en tu rutina de cuidado de la piel. La piel de los párpados es delicada y más delgada que el resto de la piel, y usar una crema para esta zona antes de acostarse por la noche ayuda a hidratar, iluminar y rejuvenecer los párpados.
No olvides tu cuerpo: Aunque tu cara puede ser en lo que te enfocas cuando te miras al espejo, trata de no descuidar tu cuerpo. Las áreas expuestas a la luz del sol de nuestro cuerpo, como cuello, brazos y piernas requieren un cuidado especial diferente a la espalda y abdomen
Asegúrate de usar un gel de baño suave sin friccionar la piel durante el baño y haz que sea un hábito hidratarse inmediatamente después de salir de la ducha o el baño.