Cómo identificar los tipos de piel: ¿por qué es tan importante?

Todos queremos tener una piel impecable y reluciente, pero no a todas las personas nos sirve la misma estrategia. Por eso es importante conocer cuál es tu tipo de piel y así poder cuidarla con productos específicos.

El primer paso para mantener una piel perfecta y saludable es comprender que existen diferentes tipos de piel y para eso debes saber cuál es la tuya. La piel se divide en cinco categorías: normal, grasa, mixta, seca y sensible, seguro que la tuya encaja perfectamente en una de ellas. Aunque la piel puede cambiar debido al clima, la salud y el envejecimiento, el tipo de piel tiene un origen genético y se mantiene a lo largo de la vida.

No obstante, es importante no confundir los tipos de piel con los problemas dermatológicos. Los trastornos de la piel son problemas que aparecen en los diferentes tipos de piel. De hecho, en algunos casos personas que tienen distintos tipos de piel pueden sufrir los mismos problemas. Quienes tienen una piel sensible o seca, por ejemplo, son propensos a padecer irritación.

Identifica tu tipo de piel

Piel normal: Si tienes pocos granos, poros pequeños y tu piel no suele irritarse ni enrojecerse es probable que tengas una piel normal. Este tipo de piel suele ser equilibrada, no es demasiado seca ni muy grasa.

Piel grasa: Las pieles grasas se caracterizan por tener poros grandes, sensación grasa a lo largo del día y con imperfecciones. Si bien es cierto que este tipo de piel puede ser un poco más difícil de cuidar, también tarda más en mostrar los signos del envejecimiento.

Piel mixta: Si tienes una sensación grasienta en la zona T, pero el resto del rostro es equilibrado tienes lo que se conoce como piel mixta. En este tipo de piel la grasa se suele acumular en la zona T, compuesta por la frente, la nariz y la barbilla, pero en el resto del rostro tiene una apariencia normal. Dado que las glándulas sebáceas trabajan horas extras en la zona T, es esperable que sientas las mejillas secas.

Piel seca: ¿Sientes tu piel tensa, áspera o escamosa? ¡Podrías tener un tipo de piel seca! La piel seca retiene menos humedad que la piel normal y las glándulas sebáceas segregan menos grasa, lo cual provoca descamación y la aparición de líneas de expresión. Aunque estas características suelen hacer que la piel luzca apagada y envejecida, la buena noticia es que existen soluciones muy sencillas para la sequedad.

Piel sensible: La piel sensible se caracteriza por estar roja, irritada o tener bultos. Aunque todos los tipos de piel pueden reaccionar mal a diferentes principios activos o factores ambientales, la piel sensible se ruboriza con extrema facilidad y suele enrojecerse tras usar determinados productos para el cuidado de la piel. Este tipo de piel también tiende a ser más delgada, tiene poros más pequeños y suele ser más seca.

Ahora que tienes toda la información sobre tu tipo de piel, te será mucho más fácil conseguir unos súper resultados aprovechando todos los beneficios de los productos dermatológicos.

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